La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha las pruebas del primero de los 48 nuevos trenes automatizados destinados a la Línea 6 de Metro, la más transitada de toda la red con más de 400.000 usuarios diarios. Este proyecto forma parte del plan de modernización del suburbano madrileño, con el objetivo de implantar la automatización total de la línea en los próximos años.
Actualmente, los ensayos se están llevando a cabo en el centro especializado de pruebas ferroviarias que el fabricante CAF tiene en Corella (Navarra), donde se valida el funcionamiento de los nuevos convoyes antes de su incorporación al servicio. Está previsto que una segunda unidad llegue en junio, mientras que los primeros trenes comenzarán a trasladarse a Madrid a partir de julio para continuar con las pruebas en la red metropolitana.
Una inversión estratégica de más de 530 millones
La adquisición de estos trenes supone una inversión de 531,2 millones de euros y se enmarca dentro de uno de los principales proyectos del Ejecutivo autonómico para modernizar la Línea 6. La fabricación de los convoyes se está desarrollando en las plantas de CAF en Beasain e Irún, donde ya avanza la producción del resto de unidades.
Antes de su puesta en marcha, prevista para 2027, los trenes deberán superar un exhaustivo proceso de validación técnica que garantice su correcto funcionamiento y su integración con las infraestructuras existentes.
Más capacidad, eficiencia y frecuencia
La automatización de la Línea 6 permitirá mejorar significativamente el servicio, reduciendo la frecuencia de paso hasta los dos minutos e incrementando la capacidad de transporte. Los nuevos trenes serán además un 20% más eficientes energéticamente y podrán alcanzar velocidades de hasta 110 km/h, lo que supone un aumento del 33% respecto a los actuales.
Al eliminar la cabina de conducción y contar con coches interconectados, ofrecerán hasta un 17% más de espacio, con capacidad para 1.385 viajeros por tren, de los cuales 165 podrán ir sentados.
Trenes más accesibles y adaptados al usuario
Los nuevos convoyes incorporarán mejoras en accesibilidad y comodidad, con espacios reservados para personas con movilidad reducida, zonas específicas para bicicletas y cochecitos infantiles, así como sistemas avanzados de información para los usuarios.
También estarán equipados con aire acondicionado, videovigilancia y puntos de carga para dispositivos móviles, además de soluciones como el bucle inductivo para personas con discapacidad auditiva. El diseño mantendrá la imagen habitual de Metro de Madrid, con predominio del blanco y puertas en color azul para facilitar su identificación.



