La Comunidad de Madrid ha dado el primer paso para aprobar una nueva Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, una normativa que sustituirá a la vigente desde 1998 y que busca actualizar el marco regulador de la investigación madrileña para adaptarlo a la realidad científica, tecnológica y económica del siglo XXI.
El Consejo de Gobierno ha autorizado el inicio de la tramitación de la futura ley mediante la apertura de una consulta pública previa a través del Portal de Transparencia, con el objetivo de recoger aportaciones antes de la redacción definitiva del texto.
Una ley para modernizar el sistema de investigación
La futura normativa pretende fortalecer el ecosistema científico madrileño mediante nuevas herramientas de planificación, coordinación y apoyo a la investigación.
El texto, que será desarrollado por la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades, establecerá las bases para mejorar la gobernanza del sistema regional de I+D+i, definiendo mecanismos que permitan una mayor coordinación entre universidades, centros de investigación, empresas y administraciones públicas.
Además, la ley buscará incrementar la calidad y eficiencia de la actividad investigadora, reforzando el papel de los profesionales dedicados a la ciencia y la innovación.
Más apoyo a la transferencia de conocimiento
Uno de los objetivos principales de la nueva regulación será facilitar que los avances científicos lleguen con mayor rapidez al tejido productivo y a la sociedad.
Para ello, la norma incluirá medidas destinadas a impulsar la transferencia del conocimiento, fomentar la innovación empresarial y favorecer la valorización de los resultados obtenidos en universidades y centros de investigación.
La Comunidad considera que esta conexión entre ciencia y economía es fundamental para aumentar la competitividad regional y generar nuevas oportunidades de desarrollo.
Simplificación administrativa e impulso internacional
La futura ley también incorporará medidas orientadas a reducir cargas burocráticas y agilizar procedimientos administrativos relacionados con la actividad investigadora.
Asimismo, se prestará especial atención a la proyección internacional del sistema científico madrileño, favoreciendo la participación en proyectos globales y reforzando la visibilidad de universidades, centros tecnológicos y equipos de investigación.
Sustituirá una normativa con casi tres décadas de vigencia
La actual Ley de la Ciencia de la Comunidad de Madrid fue aprobada en 1998, en un contexto muy diferente al actual desde el punto de vista tecnológico y normativo.
Con esta actualización, el Gobierno regional pretende dotarse de un marco jurídico más moderno y adaptado a la legislación estatal, capaz de responder a los retos que plantea la transformación digital, la innovación tecnológica y la creciente competencia internacional en materia de investigación.
La nueva norma aspira a convertirse en una herramienta clave para consolidar a Madrid como uno de los principales polos científicos y tecnológicos de España y Europa.



