La estación Madrid Chamartín-Clara Campoamor ha estrenado su nuevo vestíbulo principal después de cuatro años de obras y una inversión que supera los 560 millones de euros, culminando una de las mayores transformaciones ferroviarias realizadas en España en los últimos años.
La actuación ha permitido modernizar completamente la estación y ampliar de forma notable su capacidad para absorber el creciente tráfico ferroviario de Alta Velocidad y Cercanías en la capital.
Un nuevo espacio de 18.000 metros cuadrados
La reforma incorpora un nuevo vestíbulo de 18.000 metros cuadrados, cuadruplicando la superficie disponible anteriormente para viajeros.
En total, la estación pasa a contar con cerca de 27.000 metros cuadrados renovados entre el nuevo vestíbulo principal, el área subterránea modernizada y los pasos interiores de conexión.
La remodelación responde al fuerte crecimiento de usuarios registrado en los últimos años, impulsado especialmente por la expansión de la Alta Velocidad y la liberalización ferroviaria.
Más vías y mayor capacidad ferroviaria
Chamartín dispone ahora de 25 vías pasantes, de las cuales doce están destinadas a Alta Velocidad y trece a servicios de ancho ibérico.
La estación alcanzó durante 2025 un récord histórico de 46,2 millones de pasajeros, consolidándose como uno de los grandes nodos ferroviarios del país.
Además, la infraestructura sigue ampliándose con nuevas vías auxiliares y futuras conexiones estratégicas como el enlace de Alta Velocidad con el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Un diseño pensado para mejorar la movilidad
El nuevo vestíbulo se divide en tres grandes áreas diferenciadas: una zona para Cercanías, otra para Alta Velocidad y un gran eje central destinado a canalizar el flujo de viajeros.
Uno de los elementos más destacados es el gran corredor longitudinal de 225 metros de largo y 18 metros de ancho, rodeado de comercios, restauración y zonas de espera.
La estación también recupera su entrada principal desde la plaza exterior, ahora cubierta por una gran bóveda acristalada que protege a los usuarios frente a las inclemencias meteorológicas.
Más accesibilidad y tecnología
La reforma incorpora nuevos sistemas de información digital con pantallas LED, mejoras en accesibilidad y refuerzo de los servicios de asistencia a personas con movilidad reducida.
En el área de Cercanías se instalarán además controles de acceso mediante tornos, una novedad en el edificio principal de la estación.
Eficiencia energética y movilidad intermodal
La modernización también apuesta por la sostenibilidad mediante iluminación LED regulable y sistemas fotovoltaicos de autoconsumo instalados en la cubierta.
Además, se han reorganizado los accesos urbanos y reforzado las conexiones con Metro, taxis, autobuses, VTC y aparcamientos para mejorar la intermodalidad de toda la zona.



