El Ayuntamiento de Madrid está elaborando un plan especial que permitirá implantar nuevas modalidades de alojamiento turístico, como apartahoteles, flexliving, pensiones o casas de hospedaje, en determinados ámbitos industriales donde hasta ahora solo se autorizaba la construcción de hoteles.
La iniciativa, impulsada por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, que dirige Borja Carabante, modificará el régimen de compatibilidad del uso terciario de hospedaje en suelos regulados por la Norma Zonal 9 grado 3 del Plan General de Ordenación Urbana de 1997. Actualmente, estos terrenos únicamente permiten el uso hotelero, pero la nueva regulación abrirá la puerta a otras fórmulas de alojamiento de corta y media estancia.
El objetivo es aumentar la oferta de hospedaje fuera del centro de la capital, contribuyendo a descentralizar el turismo y repartir el impacto económico del sector en otros barrios de la ciudad. La medida responde además a una petición del propio sector turístico y se enmarca dentro de la estrategia municipal recogida en el Plan Estratégico de Turismo de Madrid 2024-2027 y en el Plan RESIDE, aprobado el pasado año.
El plan especial afectará a más de 240 parcelas situadas en ocho distritos de la capital: Arganzuela, Chamartín, Fuencarral-El Pardo, Usera, Ciudad Lineal, Hortaleza, San Blas-Canillejas y Barajas. Entre los ámbitos incluidos se encuentran zonas como el Polígono Industrial de la carretera de Burgos, el barrio del Aeropuerto, la calle Josefa Valcárcel, la avenida de Andalucía o el entorno de Costa Rica con la M-30.
Desde el Ayuntamiento señalan que estos espacios han experimentado en los últimos años un proceso de terciarización, pasando de un uso principalmente industrial a uno más vinculado a oficinas y servicios, lo que ha reducido su carácter productivo original.
La normativa actual procede del Plan General de 1997, que limitó los usos turísticos en suelos industriales para evitar la proliferación de residencias encubiertas o apartamentos que acababan comercializándose como viviendas, lo que podía provocar la pérdida de suelo destinado a actividades económicas.
Con el nuevo plan, el consistorio considera que algunos de estos ámbitos ya reúnen las condiciones para acoger diferentes modalidades de hospedaje, siempre bajo control urbanístico. Además, el Ayuntamiento podrá analizar caso por caso otros suelos industriales para valorar si también pueden admitir este tipo de usos.
La previsión municipal es llevar el plan especial a la Junta de Gobierno para su aprobación inicial antes del verano. La medida pretende impulsar un modelo turístico más equilibrado, redistribuyendo los visitantes hacia distritos exteriores y favoreciendo la actividad económica y el comercio local en estas zonas.



