El Ayuntamiento de Madrid se plantea prohibir el uso de bengalas y otros elementos pirotécnicos en determinados locales de ocio, una medida que podría incorporarse a la nueva Ordenanza de Prevención de Incendios que prepara el consistorio y cuyo borrador se encuentra ya en una fase avanzada. La iniciativa surge tras el incendio registrado el pasado domingo en el restaurante Fanático, situado en el paseo de la Castellana.
Los hechos ocurrieron durante un espectáculo en el interior del local, cuando el uso de bengalas provocó un conato de incendio que obligó a evacuar a todos los clientes. Aunque no se produjeron daños personales ni estructurales, el suceso generó momentos de tensión entre los asistentes. Los propios trabajadores del establecimiento lograron extinguir el fuego rápidamente, sin que fuera necesaria la intervención de Bomberos ni de los servicios sanitarios de Samur-Protección Civil.
Tras lo ocurrido, la empresa propietaria del restaurante Fanático anunció la prohibición definitiva del uso de bengalas y de cualquier elemento pirotécnico en todos sus locales, una decisión adoptada de forma preventiva para evitar nuevos riesgos.
La vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, ha explicado que el Ayuntamiento ha solicitado toda la información sobre el incidente y que se investigará lo sucedido. Al mismo tiempo, ha confirmado que el equipo de gobierno trabaja en la actualización de la Ordenanza de Prevención de Incendios, con el objetivo de regular o limitar el uso de materiales pirotécnicos en espacios cerrados.
Desde el consistorio se señala que esta posible prohibición busca evitar situaciones de riesgo como las vividas recientemente, tanto en Madrid como en otros puntos de Europa, y prevenir tragedias mayores. No obstante, Sanz ha matizado que la medida deberá analizarse con detalle para que no afecte de forma indiscriminada a todo tipo de eventos. “El camino parece ir hacia la prohibición, pero habrá que concretar en qué tipos de espectáculos y contextos tiene sentido, ya que quizá no sea aplicable a toda la hostelería”, ha indicado.
La delegada también ha hecho un llamamiento a los propietarios de los establecimientos para que actúen con máxima prudencia y cumplan estrictamente la normativa una vez entre en vigor. “Es fundamental ser cautelosos con cualquier elemento que pueda suponer un riesgo para los clientes y para la ciudadanía en general”, ha concluido la vicealcaldesa.



