sábado, 14 marzo, 2026

La Feria de Libros de la Cuesta de Moyano, declarada Bien de Interés Cultural

El histórico enclave librero, con más de un siglo de trayectoria, recibe la protección como Patrimonio Inmaterial

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El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha aprobado declarar Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Patrimonio Inmaterial, a la Feria de Libros de la Cuesta de Moyano, uno de los espacios más emblemáticos de la vida cultural madrileña y testimonio vivo de la tradición literaria y comercial de la capital desde hace más de cien años.

Con esta declaración se protege un histórico enclave de compraventa de libros, principalmente antiguos y de segunda mano, que se ha consolidado como símbolo de identidad cultural de Madrid. Así lo ha anunciado el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, quien ha destacado el valor histórico y social de este espacio.

La feria se sitúa en la calle Claudio Moyano, junto al Real Jardín Botánico, y forma parte del Paisaje de la Luz, reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO. Se trata, además, de una de las pocas ferias permanentes de libros de estas características que existen en España y Europa, comparable a los bouquinistes del río Sena en París.

Desde su creación, la Cuesta de Moyano ha sido mucho más que un mercado de libros, manteniendo vivas prácticas culturales ligadas a la lectura, el intercambio intelectual y la vida urbana. Su actividad se desarrolla de forma diaria desde 1925, con la única excepción de breves interrupciones durante la Guerra Civil española y la pandemia de la COVID-19.

A lo largo de su historia, la feria ha sido testigo de los cambios políticos, sociales y culturales de España, y ha quedado reflejada en numerosas obras literarias y cinematográficas, como Viaje a la Alcarria, de Camilo José Cela, o la película Las bicicletas son para el verano, de Jaime Chávarri.

El origen de la feria se remonta a las antiguas ferias de San Mateo, celebradas en Madrid hasta finales del siglo XIX. En 1919, los libreros comenzaron a instalarse frente a las verjas del Jardín Botánico y fue en mayo de 1925 cuando el Ayuntamiento aprobó oficialmente la creación de un mercado permanente de 30 puestos de libros usados en su actual ubicación. Las casetas fueron diseñadas por Luis Bellido, entonces arquitecto municipal.

En la década de 1920 empezó a ser conocida popularmente como la Feria del Boquerón, nombre acuñado por Ramón Gómez de la Serna, al observar que el precio de un libro de segunda mano coincidía con el de este pescado. Durante la Guerra Civil, la feria continuó funcionando y solo cerró durante 15 días al inicio del conflicto.

Con el paso del tiempo, las casetas originales se deterioraron y en 1986 fueron demolidas, trasladándose provisionalmente los puestos al Paseo del Prado mientras se construían réplicas. En 2004, un incendio en una subestación eléctrica obligó a un nuevo traslado temporal, hasta que en 2007 los libreros regresaron definitivamente a su emplazamiento, ya con el entorno completamente peatonalizado.

Actualmente, la gestión de las casetas se realiza mediante licitación pública, dejando atrás el antiguo sistema de herencia familiar. La Asociación de Libreros Cuesta de Moyano y la Asociación Soy de la Cuesta desempeñan hoy un papel clave en la conservación, dinamización y proyección cultural de este histórico espacio, que con la declaración de BIC ve ahora reconocido oficialmente su valor patrimonial.

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