sábado, 14 marzo, 2026

La Comunidad de Madrid intensifica el control de la nieve para prevenir aludes en la Sierra de Guadarrama

Los Agentes Forestales realizan sondeos semanales en zonas de alta montaña y remiten los datos a AEMET y al Canal de Isabel II

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La Comunidad de Madrid ha activado un operativo específico para analizar el estado del manto de nieve en la Sierra de Guadarrama con el objetivo de prevenir el riesgo de aludes y evaluar el impacto del deshielo en los cauces de los ríos y embalses. Los trabajos, iniciados el pasado mes de diciembre, se desarrollan al menos una vez por semana durante el invierno en espacios naturales de alta afluencia.

El dispositivo está a cargo del Cuerpo de Agentes Forestales autonómico, que realiza alrededor de medio centenar de sondeos anuales mientras persisten las condiciones de nieve. Las actuaciones se concentran en enclaves de alta montaña del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, como Peñalara, Cabeza de Hierro, El Nevero, Siete Picos o la Bola del Mundo, y cuentan con la colaboración de técnicos de la AEMET y, en ocasiones, de agentes medioambientales de Castilla y León.

Las inspecciones se llevan a cabo en zonas con elevada actividad social, frecuentadas por personas que practican deportes de invierno o realizan rutas de montaña, donde la acumulación de nieve puede suponer un riesgo para la seguridad. Para acceder a puntos elevados y de difícil acceso, los agentes emplean equipos especializados.

El análisis del manto nivoso se realiza mediante catas de hasta un metro y medio de profundidad, que permiten estudiar los distintos estratos de nieve. En cada intervención se registran variables como temperatura, viento, presencia de hielo, formación de cornisas y estado superficial, además de parámetros internos como densidad, humedad, dureza y estabilidad de las capas.

Estos datos son clave para detectar posibles situaciones de inestabilidad. Para ello, los agentes realizan pruebas de estabilidad, aislando bloques de nieve y sometiéndolos a presión para simular el comportamiento del manto ante el paso de esquiadores u otros usuarios.

Toda la información recopilada se remite a la AEMET, que la evalúa y la integra en el boletín semanal de predicción de riesgo de aludes, disponible en su página web. Este informe clasifica el peligro en una escala del 1 al 5, indicando además el tipo de nieve y la orientación más afectada.

Paralelamente, los datos se facilitan a los técnicos del Canal de Isabel II para anticipar posibles incrementos del caudal en los embalses derivados del deshielo, reforzando así la planificación y gestión de los recursos hídricos durante el periodo invernal.

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