El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha sido informado este martes de la propuesta de adjudicación de las obras del nuevo intercambiador de transportes de Conde de Casal, un proyecto estratégico que contará con una inversión de 28,5 millones de euros y un plazo de ejecución de 12 meses. La infraestructura permitirá mejorar la movilidad de unos 65.000 viajeros diarios cuando entre en funcionamiento, previsto para el primer semestre del próximo año.
El nuevo intercambiador dispondrá de 3.000 metros cuadrados de superficie, estará diseñado para ser 100% accesible y adaptado a las necesidades de todos los usuarios. El objetivo es facilitar los transbordos entre modos de transporte, reducir los tiempos de desplazamiento y mejorar la información al viajero. Además, contará con 13 dársenas de autobuses y aplicará criterios de eficiencia energética y sostenibilidad, como iluminación LED y sistemas de gestión inteligente.

Esta actuación se suma a la red de seis intercambiadores ya existentes en la región —Plaza de Castilla, Príncipe Pío, Moncloa, Avenida de América, Plaza Elíptica y Valdebebas—, infraestructuras clave para fomentar la intermodalidad, mejorar la experiencia del usuario y descongestionar los principales accesos a la capital. Estos nodos permiten integrar Metro, autobuses urbanos e interurbanos y Cercanías, favoreciendo desplazamientos más rápidos y competitivos y reduciendo la dependencia del vehículo privado.

Las obras del intercambiador de Conde de Casal están estrechamente vinculadas a la ampliación de la Línea 11 de Metro, cuya estructura bajo rasante comenzó en febrero de 2025 y se encuentra actualmente ejecutada en un 30%. Debido a la complejidad de la actuación, el Consorcio Regional de Transportes de Madrid mantiene un seguimiento continuo del proyecto y continuará aplicando un plan específico para minimizar las afecciones al tráfico, que incluye medidas de señalización, reorganización del entorno y refuerzo de los servicios de transporte público.
El proyecto cuenta con cofinanciación del Programa FEDER 2021-2027 de la Unión Europea, dentro de la estrategia del Ejecutivo regional para avanzar hacia un modelo de movilidad más eficiente, accesible y sostenible.



