La visita del Papa León XIV a Madrid dejó este sábado una de sus imágenes más emotivas lejos de los grandes actos multitudinarios. El Pontífice se desplazó hasta el Centro Integral de Acogida (CEDIA) 24 Horas de Cáritas Madrid, en el barrio de Lucero, donde compartió tiempo con personas sin hogar y trabajadores del centro.
Durante su intervención, León XIV destacó la importancia de acompañar a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad y animó a la sociedad a no permanecer indiferente ante el sufrimiento ajeno.
“Mirar a los ojos” a quienes más lo necesitan
El Santo Padre hizo un llamamiento a la cercanía y a la empatía, recordando que detrás de cada historia de exclusión existe una persona con dignidad y esperanza. En este sentido, pidió a los presentes que aprendan a “mirar a los ojos” a quienes sufren, reivindicando la importancia del encuentro humano frente a la indiferencia.
León XIV puso en valor el trabajo que realizan entidades como Cáritas para ofrecer atención, acompañamiento y nuevas oportunidades a personas que atraviesan momentos especialmente difíciles.
Un “milagro de amor” en el corazón de Madrid
Durante la visita, el Papa definió el centro como un auténtico “milagro de amor”, destacando la labor diaria que desarrollan trabajadores, voluntarios y usuarios para construir un espacio de acogida y esperanza.
El Pontífice pudo conocer de primera mano el funcionamiento del recurso y escuchar algunos testimonios personales de quienes han encontrado apoyo en este centro gestionado por Cáritas Madrid.
“Como un madrileño más”
En uno de los momentos más cercanos de la jornada, León XIV aseguró sentirse “como un madrileño más” durante su estancia en la capital, una afirmación que fue recibida con cariño por los asistentes.
La visita al CEDIA 24 Horas formó parte de la agenda social del Papa durante su viaje apostólico a España, una programación en la que ha querido combinar los grandes encuentros multitudinarios con visitas a colectivos vulnerables y proyectos de carácter social.
El paso de León XIV por este centro de acogida dejó un mensaje claro: la atención a los más desfavorecidos debe ocupar un lugar central en la sociedad, apostando por la cercanía, la solidaridad y el compromiso con quienes más ayuda necesitan.
Fotógrafo / © Agencia EFE



