La Comunidad de Madrid ha incrementado un 33% la inversión destinada a reducir el impacto de las altas temperaturas en los centros educativos públicos durante el curso 2025/26. En total, el Ejecutivo autonómico destina 17,8 millones de euros, frente a los 13,3 millones del año anterior, con el objetivo de mejorar el confort térmico en colegios e institutos.
Esta inversión permitirá llevar a cabo 106 actuaciones en diferentes centros de la región, centradas principalmente en la modernización de sistemas de climatización y en la mejora de la eficiencia energética de los edificios.
Reformas en edificios y nuevos sistemas de refrigeración
Entre las medidas ya ejecutadas destacan 40 intervenciones en la envolvente térmica de los centros, con mejoras en cubiertas y fachadas, así como la renovación de equipos por sistemas más eficientes. También continúa la instalación de dispositivos refrigerantes en escuelas infantiles con suelo radiante, una tecnología que permite regular la temperatura durante todo el año.
En aquellos centros donde no es viable este sistema, la Comunidad ha optado por instalar equipos de refrigeración evaporativa de bajo consumo, capaces de reducir la temperatura interior entre 8 y 11 grados con un gasto energético hasta un 80% inferior al aire acondicionado. Actualmente, está en marcha la adquisición de 300 nuevas unidades, que se sumarán a las más de 200 ya instaladas en cursos anteriores.
Protección solar y rehabilitación energética
El plan incluye además cerca de 40 actuaciones de protección solar, con la instalación de toldos, pérgolas y láminas reflectantes en ventanas para minimizar la incidencia del sol en las aulas.
Paralelamente, cuatro institutos públicos han completado su rehabilitación energética integral, con mejoras que incluyen aislamiento térmico, instalación de energía fotovoltaica, sistemas solares para agua caliente y renovación de luminarias. Estas actuaciones ya están en marcha en otros centros de la región.
Medidas organizativas ante episodios de calor
Más allá de las inversiones en infraestructuras, los centros educativos disponen de un protocolo específico para episodios de altas temperaturas. Este plan contempla medidas como la adaptación de horarios, la reducción de actividad física en las horas de más calor o la reorganización de actividades al aire libre.
El objetivo es garantizar condiciones adecuadas en las aulas durante los meses más calurosos, en un contexto de aumento de las temperaturas y mayor frecuencia de episodios extremos.



