El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha visitado este martes el nuevo itinerario peatonal que conecta el corazón de Usera con Madrid Río, una actuación recientemente finalizada que se ha convertido, según ha destacado, en “uno de los proyectos de regeneración de espacio público más importantes de la legislatura en los barrios de Madrid”.
Almeida ha recorrido el nuevo trazado acompañado por la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, y la concejala del distrito de Usera, Sonia Cea, en una intervención que ha supuesto la regeneración de 39.000 metros cuadrados a lo largo de un recorrido de 1,5 kilómetros, con una inversión de 10,5 millones de euros, financiada con fondos Next Generation de la Unión Europea a través del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino.
El alcalde ha subrayado que se trata de una actuación que mejora de forma notable la accesibilidad, la iluminación, la seguridad y la calidad del espacio público, con el objetivo de mejorar la vida diaria de los vecinos y extender este tipo de intervenciones a todos los barrios de la ciudad.
El nuevo itinerario conecta la plaza del Hidrógeno con Madrid Río, vertebrando el distrito a través de la transformación integral de 19 calles y cuatro plazas, y enlazando algunos de los equipamientos y espacios libres más relevantes de Usera. La actuación ha permitido ganar más de 9.200 m² para el peatón, reduciendo el espacio destinado al tráfico y reforzando la continuidad peatonal.
Un proyecto de reequilibrio territorial
La remodelación se concibe como una actuación de reequilibrio territorial, que mejora el tejido residencial situado fuera de la M-30 y refuerza la conexión peatonal con el centro de la ciudad a través de Madrid Río. El proyecto ha priorizado la eliminación de barreras arquitectónicas, la creación de espacios estanciales más seguros y habitables y la mejora de los cruces para garantizar la comodidad y seguridad de los peatones.
Desde el punto de vista medioambiental, la intervención ha apostado por la renaturalización del entorno, con la plantación de 290 nuevos árboles y más de 11.200 plantas, incluyendo especies compatibles con el clima de Madrid y algunas de origen chino, además del aumento de zonas permeables para favorecer la infiltración del agua de lluvia.
Identidad cultural y espacios para la convivencia
Uno de los elementos más singulares del proyecto es la incorporación de referencias a la cultura china, muy presente en el distrito. A lo largo del recorrido se han integrado inscripciones y símbolos en los pavimentos, como baldosas grabadas con carpas chinas y europeas, símbolo de perseverancia e integración, así como frases en chino y español y un horóscopo chino en la plaza de Julián Marías.
Además, la plaza de las Tizas acoge un gran parque infantil con forma de dragón, de más de 285 m², diseñado con criterios de accesibilidad universal y dotado de diferentes elementos de juego, convirtiéndose en uno de los espacios más emblemáticos del nuevo itinerario.
Las mejoras se completan con la ampliación de aceras, la instalación de nuevo mobiliario urbano, con cerca de un centenar de bancos, la incorporación de fuentes ornamentales y de beber y la renovación del alumbrado público con tecnología LED, que incrementa la eficiencia energética y la seguridad.
Desde el Ayuntamiento destacan que esta actuación no solo beneficia a los vecinos, sino que también contribuirá a dinamizar el comercio y la restauración de la zona, además de favorecer una descentralización progresiva del turismo, acercando visitantes al sur de la ciudad y poniendo en valor la diversidad cultural de Madrid.



