Miles de viajeros pasan cada día por la estación de Metro de Madrid en Pacífico sin imaginar que, a escasos metros de los andenes, permanece oculto un espacio que parece detenido en el tiempo. Se trata del antiguo vestíbulo de la estación, una joya arquitectónica cerrada desde hace casi 60 años y recuperada recientemente como parte del patrimonio histórico del suburbano.
Este espacio forma parte del proyecto Andén 0, la red de museos de Metro de Madrid, y permite descubrir cómo eran las primeras estaciones de la red tal y como fueron concebidas en la década de 1920.
Un vestíbulo que quedó fuera de servicio en 1966
La estación de Pacífico abrió sus puertas en 1923, coincidiendo con la ampliación de la primera línea de Metro entre Atocha y Puente de Vallecas.
Décadas después, el crecimiento del número de viajeros obligó a ampliar los andenes de la Línea 1 para permitir la circulación de trenes más largos. Aquella reforma hizo necesaria la construcción de nuevos accesos y provocó el cierre definitivo del vestíbulo original en 1966, que permaneció sellado durante décadas.

La huella de Antonio Palacios
El antiguo acceso conserva prácticamente intacta la imagen diseñada por Antonio Palacios, uno de los arquitectos más influyentes de la historia de Madrid y responsable de edificios tan emblemáticos como el Palacio de Cibeles o el Círculo de Bellas Artes.
Además de proyectar las primeras estaciones del suburbano madrileño, Palacios también diseñó el histórico rombo que todavía hoy identifica al Metro de Madrid, inspirado en la señalización del metro londinense.
Su estilo continúa presente en el vestíbulo de Pacífico gracias a una restauración que ha respetado la estética original del espacio.

Un viaje al Madrid de hace un siglo
La rehabilitación, con una inversión cercana a los 23.000 euros, permitió recuperar las bóvedas, revestimientos y elementos decorativos sin alterar el aspecto original del vestíbulo.
En su interior todavía pueden contemplarse los tradicionales azulejos blancos biselados, detalles cerámicos en tonos azules y dorados, antiguas taquillas de madera y paneles publicitarios que formaban parte del paisaje cotidiano del Metro hace más de un siglo.
Aunque los antiguos lucernarios que iluminaban el vestíbulo fueron clausurados, el espacio mantiene intacta la distribución concebida por Antonio Palacios.
Un museo escondido bajo la ciudad
Actualmente, este antiguo vestíbulo forma parte de Andén 0, el conjunto de espacios históricos que permiten conocer la evolución del Metro madrileño.
El recinto abrió nuevamente al público en octubre de 2023 y puede visitarse mediante visitas guiadas gratuitas todos los sábados, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de descubrir uno de los rincones menos conocidos del transporte madrileño.
El vestíbulo de Pacífico comparte protagonismo con otros espacios patrimoniales del suburbano, como la antigua Estación de Chamberí, la Fuente de los Caños del Peral, situada bajo la estación de Ópera, o la histórica Nave de Motores de Pacífico, configurando un recorrido que permite viajar a los orígenes del Metro sin salir de la ciudad.



