La Casa del Bosque de Buitrago del Lozoya avanza hacia su declaración como Monumento

La Comunidad de Madrid inicia el expediente para proteger este singular conjunto renacentista del siglo XVI, vinculado a la familia Mendoza y considerado único en la región

Compártelo

La Comunidad de Madrid ha dado un nuevo paso para preservar uno de los conjuntos históricos más singulares de la región al iniciar el expediente para declarar Bien de Interés Patrimonial (BIP), en la categoría de Monumento, la Casa del Bosque de Buitrago del Lozoya. La resolución, ya publicada en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), permitirá reforzar la protección de esta villa renacentista levantada en el siglo XVI y estrechamente ligada a la familia Mendoza.

Situado en Buitrago del Lozoya, a 87 kilómetros de Madrid, el complejo constituye un ejemplo excepcional de arquitectura de recreo nobiliaria en la Sierra Norte madrileña.

Un conjunto arquitectónico único en la Comunidad de Madrid

El expediente destaca el extraordinario valor histórico y arquitectónico de la Casa del Bosque, formada por el antiguo pabellón residencial, el jardín histórico, la noria, las casas de esquileo, el embarcadero y el muro perimetral que alcanza el río Lozoya.

Los especialistas consideran que se trata de una construcción sin equivalente en la Comunidad de Madrid, inspirada en las villas renacentistas italianas y en los modelos arquitectónicos desarrollados en la región del Véneto durante la segunda mitad del siglo XVI.

El legado de la familia Mendoza

La historia del enclave está estrechamente vinculada al linaje de los Mendoza, que recibió el señorío de Buitrago en 1368. Décadas después, Íñigo López de Mendoza adquirió la finca conocida como El Bosque, utilizada inicialmente como coto de caza.

Fue en 1596 cuando Íñigo López de Mendoza y la Vega encargó al maestro de obras Diego Varela la construcción del conjunto palaciego, concebido como una residencia de descanso para la nobleza.

Un palacio rodeado de jardines y agua

El edificio principal fue diseñado alrededor de un gran salón central, originalmente cubierto por una cúpula, y contaba con una monumental escalera de granito orientada hacia los jardines.

Las excavaciones arqueológicas realizadas en los últimos años han permitido recuperar restos de la fuente central, sistemas hidráulicos, escaleras monumentales y diversos elementos decorativos, además de pavimentos históricos, escudos nobiliarios, yeserías, chimeneas y revestimientos cerámicos que ayudan a reconstruir el aspecto original del complejo.

Un escenario marcado por la historia

A lo largo de los siglos, la Casa del Bosque ha vivido distintas etapas. Además de servir como residencia de recreo para la nobleza —con una visita documentada del rey Felipe III en 1601—, también fue utilizada como hospital militar durante la Guerra de la Independencia y desempeñó un papel estratégico como posición republicana durante la Guerra Civil.

Tras la desaparición del régimen señorial en 1837, el conjunto pasó finalmente a ser propiedad de la Comunidad de Madrid en 1983.

Intervenciones para garantizar su conservación

Desde 2020, el Gobierno regional ha impulsado diversas campañas arqueológicas y trabajos de consolidación que han permitido frenar el deterioro del edificio y documentar gran parte de sus estructuras originales.

Aunque la Casa del Bosque permanece actualmente sin uso y en estado de ruina consolidada, las actuaciones desarrolladas durante los últimos años han permitido asegurar su conservación y sentar las bases para la protección definitiva de uno de los conjuntos renacentistas más valiosos del patrimonio madrileño.

COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias

Quizá te interese