Finaliza la excavación del túnel de Parque Castellana, que abrirá al tráfico en diciembre

Las obras avanzan según el calendario previsto y permitirán crear un nuevo parque urbano de 70.000 metros cuadrados sobre el soterramiento del paseo de la Castellana

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Las obras del Parque Castellana han alcanzado uno de sus principales hitos con la finalización de la excavación del nuevo túnel, una infraestructura que, si se cumplen los plazos previstos, entrará en funcionamiento el próximo mes de diciembre. El proyecto, impulsado por el Ayuntamiento de Madrid, transformará por completo el extremo norte del paseo de la Castellana mediante el soterramiento del tráfico y la creación de un gran espacio verde en superficie.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha visitado este martes el estado de las obras junto a la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, y representantes de los distritos afectados. Durante la visita, ha destacado que los trabajos avanzan según la planificación prevista, lo que permitirá abrir el túnel antes de finalizar el año mientras continúan los trabajos de urbanización en la superficie.

Un parque de 70.000 metros cuadrados sobre la Castellana

Con una inversión de 110,2 millones de euros, el proyecto dará lugar a un nuevo parque urbano de 675 metros de longitud, 90 metros de anchura y una superficie cercana a los 70.000 metros cuadrados. La actuación conectará el entorno de las Cinco Torres, el Hospital Universitario La Paz, la antigua colonia de San Cristóbal y el futuro desarrollo de Madrid Nuevo Norte, mejorando la continuidad urbana de uno de los principales ejes de la capital.

El nuevo espacio contará con 772 nuevos árboles, que elevarán a más de un millar el número de ejemplares existentes en el ámbito, además de 38.800 arbustos, amplias zonas estanciales, áreas infantiles, espacios de calistenia, un circuito biosaludable, carril bici, un kiosco-cafetería y una gran fuente de chorros.

Una pérgola fotovoltaica de 35 metros

Uno de los elementos más singulares del proyecto será la construcción de una gran pérgola tecnológica situada en el extremo norte del parque.

La estructura tendrá 35 metros de altura, un peso de 33 toneladas y una superficie fotovoltaica de 2.500 metros cuadrados, capaz de generar una potencia instalada de 340 kW para suministrar energía al propio túnel. Además de su función energética, se convertirá en uno de los principales iconos arquitectónicos del nuevo Parque Castellana.

El tráfico pasará bajo tierra

El nuevo túnel concentrará el tráfico bajo rasante con tres carriles por sentido, permitiendo mantener la conexión con la M-30, la A-1, la M-11 y la M-607 a través del Nudo Norte.

En superficie únicamente circularán el transporte público y el tráfico local de acceso a los edificios, lo que permitirá recuperar espacio para peatones y zonas verdes. Además, la infraestructura quedará preparada para una futura prolongación que conectará la Castellana con el barrio de Begoña y el desarrollo de Madrid Nuevo Norte.

Avanzan los trabajos en superficie

Tras concluir la excavación, las obras se centran ahora en los acabados e instalaciones del túnel, así como en la urbanización del futuro parque.

Los operarios ya trabajan en la instalación de bancos, bordillos, redes de alumbrado, riego, drenaje y abastecimiento de agua, mientras también ha comenzado la construcción de la gran fuente de chorros y el montaje de la pérgola fotovoltaica que coronará el nuevo espacio público.

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